De seguro el lunes pasado lo mejor que me pasó
en el día fue el haber conocido a una señora muy amable… padecía cáncer mamario
que, al parecer, ni ella entendía el por que contaba cosas tan íntimas que
había vivido a un perfecto desconocido como yo, pero humildemente pienso que se
debe a que a las personas que me ha tocado conocer terminan por decirme que les
doy confianza y que por eso se sentían cómodas conmigo y que por eso me
contaron cuál o tal cosa , al parecer este fue el caso y de su experiencia
llegamos a la conclusión de que todo lo que radica su enfermedad no es por otra
cosa que por la pena que le produjo la pérdida de su madre y ese dolor interno
desembocó en una enfermedad como el cáncer………fue ella misma quien me contó una
historia muy positiva en la que dos amigas que se conocían casi toda la vida
pero esta se vio interrumpida cuando una de las dos siendo ya adultas le
diagnosticaron cáncer y sufrió mucho y murió al poco tiempo, lo increíble es
que a la amiga que quedó también le diagnosticaron cáncer al poco tiempo y que
no quiso nunca someterse a las quimioterapias, fue así que su salud se complicó
de un día para otro y estando hospitalizada le vino un paro cardíaco y la
habían dado por muerta, pero la pudieron revivir y que al poco tiempo comenzó a
mejorar poco a poco y ella misma contaría que en un momento vio un túnel del
que provenía una voz que le era familiar, alguien la llamaba hasta que pudo ver
una silueta que se acercó a ella y se dejó ver como su amiga fallecida quien le
dijo que aún no era su tiempo de morir que tenía que luchar contra su
enfermedad y que ella lo iba a superar por completo si se lo proponía, fue así
que milagrosamente el cáncer comenzó a desaparecer casi del todo y que ahora
puede vivir una vida prácticamente normal. Aquella amable desconocida me había
contado una historia que a ella misma le hacía sentido porque me contó que tenía
temor a no salir viva de alguna operación, ya sea porque no quería dejar a sus
hijos solos, etc. Pero le comenté que quizás su mente estaba en todos los
lugares menos donde debería estar: en el presente, y que había que disfrutar la
vida ahora, no mañana, porque eso es lo que yo había aprendido y leído por ahí,
pero lo mejor fue cuando se despidió de mi con un abrazo y beso afectuoso mientras
que le decía: <<no tiene de nada de que preocuparse, estoy seguro de que
le irá bien>>, ella me agradeció y con una sonrisa en sus labios se
marchó.

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